La nicotina en el vapeo: tipos y recomendaciones

Repasamos la evolución de la nicotina en general y en el mundo del vapeo en particular.

Antiguamente, la única forma de administrar nicotina era a través de la combustión de hojas de tabaco en pipas, cigarrillos o puros.

Con el paso del tiempo y el avance de las terapias de reemplazo de esta sustancia, surgieron nuevas y variadas opciones como los chicles y parches que todos conocemos.

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Pero la verdadera revolución llegó en 2003 con el vapeo y la posibilidad de ‘conseguir’ nicotina sin tener que inhalar humo y sin la necesidad de mascar un chicle o ponerse un parche.

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A día de hoy, el cigarrillo electrónico es la alternativa más segura al tabaco, y su éxito se debe no sólo a que sea mucho menos perjudicial para la salud, que también, sino que la sensación de inhalar y producir vapor es muy similar a la que se experimenta al fumar.

Además, el mundo del vaping está en continua transformación y evolución, y los e-cigs de ahora nada tienen que ver con los de hace unos años. Son mucho más sofisticados y mejores desde el punto de vista tecnológico, con más funcionalidades y diseños atractivos.

Esto hace que, a su vez, el resto de complementos y accesorios que se precisan para vapear también vayan cambiando, como es el caso de los e-líquidos y del reciente formato sacado al mercado denominado nicokit.

¿Qué tipos de nicotina para vapear hay?

La nicotina se encuentra en distintas plantas, y cada una de ellas posee concentraciones diferentes siendo la planta del tabaco la de mayor concentración.

Normalmente, la nicotina que se utiliza para la elaboración de los líquidos para vapear está destilada de la hoja de tabaco, si bien existen otras formas sintéticas y en la actualidad  destacan, por lo general, dos variedades: la nicotina de base libre y las sales de nicotina.

La de base libre es la convencional, la que se ha usado desde el principio en el vapeo. Este tipo de nicotina pura y natural tiene escasa biodisponibilidad, es decir, que no es absorbida fácilmente por nuestro cuerpo. Presenta un PH bastante neutro y es relativamente inestable, por eso, para estabilizarla se añade un elemento básico que logra aumentar su PH. Así, nuestro sistema la absorbe sin necesidad de aumentar el volumen de nicotina.

Cuanta mayor concentración de nicotina de base libre, mayor aspereza en el sabor del líquido y más golpe de garganta.

En cuanto a las sales de nicotina, éstas han sido igualmente estabilizadas, pero en lugar de tener un PH básico, se mantiene neutro agregando ácido benzoico.

Este proceso hace que esta clase de nicotina sea más biodisponible y, al ser más neutra, puede vapearse en concentraciones más altas sin que aparezca ese sabor tan áspero y ese mayor golpe de garganta que sí que pueden darse con la nicotina de base libre.

Las sales de nicotina ‘abandonan’ nuestro sistema más rápidamente.

Los líquidos con sales de nicotina se pueden vapear en cualquier cigarrillo electrónico, aunque lo suyo es hacerlo con dispositivos pod, ya que llevan resistencias adecuadas para esta clase de nicotina, y están especialmente fabricados para un vapeo seguro y satisfactorio.

Dime cómo vapeas y te diré qué nicotina necesitas

Tanto la nicotina de base libre como la de sales de nicotina son una opción correcta para cualquier vapeador.

Lo de decantarse por una u otra depende, más que nada, del modo de vapear de cada uno, del e-cig que se tenga y de las costumbres al fumar.

La nicotina de base libre es más apropiada con bajas y medias concentraciones de dicha sustancia porque su golpe de garganta es más fuerte, y como precisan cierta potencia para vaporizarlas, se aconseja usarlas con dispositivos sub-ohm.

Por su parte, las sales de nicotina se vaporizan a bajas temperaturas y son perfectas, como ya hemos indicado antes, para pods y cigarrillos electrónicos de poca potencia. Brindan un golpe de garganta más suave, por lo que se puede vapear una mayor concentración de nicotina.

El golpe de garganta viene determinado por el nivel de nicotina, el valor de la resistencia que se use y la potencia del dispositivo.

Estos líquidos están especialmente pensados para las personas que acaban de dejar de fumar y que requieren una alta cantidad de nicotina para calmar la ansiedad. También son una buena manera de gastar menos e-liquid, pues sacian antes que los de nicotina de base libre.

Guía de niveles de nicotina

Al igual que hay diferentes tipos de nicotina para vapear, también hay diferentes niveles de nicotina en los líquidos, que suelen ir desde los 0 hasta los 20 miligramos por mililitro.

Y aquí tampoco tenemos una regla fija, pues elegir un nivel u otro es algo muy personal, y dar con la combinación ideal pasa por probar y probar hasta encontrar el equilibrio que más guste.

La nicotina se mide en miligramos por mililitro y el golpe de garganta será mayor cuanto más alto sea el nivel de nicotina.

Lo que sí que podemos es mostrarte una guía de niveles de nicotina para que te hagas una idea. Es ésta:

  • 13/20 mg: potente (fumadores ‘empedernidos’)
  • 7/12 mg: fuerza media (fumadores habituales)
  • ⅙ mg: tabaco light (fumadores esporádicos)
  • 0 mg: similar a la experiencia de fumar, pero sin nicotina

Pero, insistimos, esto es una mera referencia y no hay mejor guía que tus propios hábitos.

Esperamos que toda esta información te resulte útil, sobre todo, si acabas de aterrizar por estos lares 😉

¡Ah! Y si la quieres completar, te invitamos a leer otro post de nuestro blog en el que hablamos de qué son los nicokits y cómo utilizarlos para que tengas, como siempre decimos, ¡un FELIZ VAPEO!