Viajar con cigarrillos electrónicos en avión: consejos para tenerlo todo bajo control

Tips para viajar con cigarrillos electrónicos en avión

Para todo hay una primera vez, incluso para viajar con cigarrillos electrónicos en avión.

Y claro, como es normal, nos asaltan las dudas: ¿tengo que facturar el e-cig o lo puedo llevar en la maleta de mano? Y con los aromas, ¿qué hago? ¿Sigo las mismas normas de aviación establecidas para los líquidos? ¿Los accesorios dónde los meto?

Que no cunda el pánico. El cigarrillo electrónico es un dispositivo más como puede ser una tablet o un teléfono móvil, por lo que viajar a bordo de un avión con él no tiene por qué acarrear ningún problema.

No obstante, esto no quita que se tenga cierto cuidado y se tome una serie de precauciones para garantizar nuestra seguridad, la del resto de viajeros y la del propio mod.

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¡Vamos a verlas!

¿En qué maleta hay que llevar el cigarrillo electrónico?

Como vapeadores que somos, sabemos por experiencia -porque nos ha ocurrido-, que llegado el momento de tener que pasar por el sistema de control del aeropuerto, puede que te paren y pregunten qué es eso ‘raro’ que se aprecia en el escáner.

Sin duda, cuando sucede esto -no nos vamos a engañar- son minutos de apuro que parecen interminables: entre que te mandan descalzarte, tus objetos personales están repartidos en diferentes bandejas por la cinta de control, la alarma de seguridad suena como si no hubiera un mañana, y que ves que estás preparando una cola importante, lo único que piensas es ¡tierra trágame!

Por no hablar de que, encima, puede que te pille en un aeropuerto fuera del país en un lugar con un idioma diferente donde no entiendes ni papa.

Porque la Ley de Murphy es así, oye.

En este contexto, que uno se ponga nervioso es completamente entendible. Pero, una vez más, insistimos en que volar con cigarrillo electrónico está permitido, así que no hay nada que temer.

Abre tranquilamente tu maleta, coge el e-cig y explica al personal de la terminal aérea con toda la normalidad del mundo qué es lo ‘raro’: un dispositivo para vapear.

Así de fácil.

Ten en cuenta que hoy en día los cigarrillos electrónicos, desde el punto de vista tecnológico, han evolucionado considerablemente, y nada tienen que ver con el típico e-cig que simulaba al cigarrillo tradicional. Además, aunque el vapeo cada vez está más extendido, todavía hay muchas personas que no están familiarizadas con este tipo de dispositivos, y es posible que al ver uno no tengan ni idea de qué es. ¡Pero se explica y punto!:)

Y, precisamente por este tipo de situaciones, lo ideal es que el e-cig lo lleves siempre contigo en la maleta de mano. En la que subes a la cabina del avión, y no en la que facturas para que la metan en la bodega.

De este modo, más allá de poderlo mostrar rápidamente en caso de que así te lo soliciten, lo transportas con más mimo y te aseguras de que nadie lo golpea ni estropea (todos hemos visto de refilón cómo tratan las maletas en los aeropuertos…). Vamos, lo que harías con el portátil o la cámara de fotos, por ejemplo. Lo mismo.

Reserva para el equipaje facturado otros accesorios como hilos, alicates, pinzas…, en definitiva herramientas y objetos punzantes que lleves en tu kit de vapeo y que de guardarlo en la maleta de mano, te lo podrían requisar en el control de seguridad.

Con las baterías, ¡mucho cuidado!

Una de las partes del e-cig a la que se tiene que prestar especial atención cuando se va a viajar en avión es la batería (sobre todo con baterías tipo DETA con mayor potencia): con esto sí que hay restricciones.

En el año 2016, la la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) prohibió la carga de baterías litio-ion en las bodegas de los aviones de pasajeros como equipaje facturado porque, según diversos estudios llevados a cabo por diferentes organismos de aviación:

  • Las baterías de litio pueden sobrecalentarse y provocar un incendio en la bodega.
  • Las baterías sobrecalentadas pueden desprender vapores que, si se acumulan, pueden generar explosiones.
  • Los sistemas de extinción de incendios instalados en los aviones no permiten apagar un fuego causado por la explosión de las baterías.

Precauciones a tener en cuenta al viajar con cigarrillos electrónicos en avión.

Esta normativa se extiende a las baterías de los cigarrillos electrónicos: siempre en cabina (tanto la que tenga puesta el dispositivo en el momento de entrar en el avión como las que se lleven de repuesto).

Parece ser que para este 2018 está previsto un nuevo estándar de empaquetado para esta clase de cargas, pero, mientras tanto, se mantiene esta prohibición de transportar baterías de litio en las bodegas de los aviones.

La prohibición de carga de baterías de litio en los aviones no afecta a los dispositivos que pasajeros y tripulación lleven en cabina.

Los líquidos para vapear deben cumplir las normas de aviación

Otra norma de aviación que al principio nos costó, pero a la que ahora estamos más que acostumbrados es la referente a los líquidos en el equipaje de mano del avión

Cremas, perfumes, desodorantes…, tienen que ir en envases individuales de capacidad no superior a 100 ml., contenidos, a su vez, en una bolsa de plástico transparente con sistema de apertura/cierre, que bien la llevas tú de casa o la adquieres en el propio aeropuerto antes de acceder al control de seguridad.

Pues, con los líquidos para vapear, se ha de seguir esta misma medida. De hecho, para simplificar, no es necesario andar traspasándolos a los típicos botecitos pensados para los viajes que venden en las tiendas, no. Basta con transportarlos en su formato comercial, metidos, eso sí, en la bolsa de plástico reglamentaria.

Haciéndolo así, manteniendo los aromas en su envase original debidamente etiquetado, si por lo que sea en el control de seguridad nos piden datos específicos sobre ellos, lo podemos enseñar en un plis.

Y ya que estamos hablando de líquidos, aprovechamos para hacer otra recomendación: los claromizadores, RTAs…, es decir, cualquier accesorio del cigarrillo electrónico con depósito es ¡importantísimo que esté vacío!

Sé consciente de que cuando el avión despega, con el cambio de presión, los líquidos se suelen derramar en el bolsillo del pantalón, en la maleta…, ¡y ponerlo todo perdido!

¡No lo olvides! Los depósitos siempre vacíos para evitar fugas con el cambio de presión del avión.

Ante todo, EDUCACIÓN a bordo del avión y en los aeropuertos

Para terminar, y aunque parezca una obviedad, recordamos que ¡no se puede vapear a bordo del avión sea la aerolínea que sea!

Ante todo, hay que ser educado y respetuoso. Y no está de más consultar previamente la legislación de cada país donde viajemos para comprobar si en esos aeropuertos concretos está o no permitido vapear. O si no preguntar al bajar del avión.

En España, por ejemplo, sí que lo está. Pero, aun así, hay que intentar no llamar la atención ni molestar. Esto es: que no saques el e-cig más mega gigante que tengas, ni des una calada de miedo en medio del aeropuerto. Para estos casos, mejor usar cigarrillos electrónicos minis y dar caladas pequeñitas.

Tenemos que ser discretos, y seguir las Prácticas del Buen Vapeador publicadas por la Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales (ANESVAP) para que nadie tenga ninguna pega de nosotros.

Que se note que somos personas civilizadas. Que se note que somos vapeadores de etiqueta.

Código de buenas prácticas del vapeador lanzada por ANESVAP

Por lo demás, que tú única preocupación sea disfrutar al máximo del viaje. Que, al fin y al cabo, de eso se trata.

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¿Has tenido alguna mala experiencia con tu vapeador en un viaje en avión? No te cortes y cuéntanoslo en los comentarios 🙂

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